Stella
recorrió la ciudad con la esperanza de encontrar la respuesta a sus
preguntas. Volvió a notar un escalofrío que le atravesó toda la
espalda, seguía pensando que alguien la observaba.
-Tranquila
Stella, ya verás como todo vuelve a ser como antes -se dijo a si
misma -además no sé como se te pasa por la cabeza para pensar que
te estén vigilando
Llegó
a sus oidos el sonido de unos pasos muy cerca de ella, incluso podía
oír la respiración de su perseguidor. También sintió como le
presionaban una hoja gélida y afilada contra su garganta; escuchó
un susurro en su oreja de una voz muy grave.
-Mira,
qué es lo que tenemos aquí, si es una hermosa jovencita ¿Qué es
lo que haces sola en este lugar tan siniestro?¿A lo mejor haría
bien matándote y dejando que se pudrieran tus huesos aquí?
-Finalizó esa voz grave que le hacia sentir como si le clavasen
dagas por toda la espalda. Ella fue incapaz de articular una sola
palabra ante las amenazas de aquella horrible voz, sabía que su
perseguidor había logrado su objetivo. Instantes después, sintió
como la hoja fría cortaba su garganta y sintió su cuerpo
desplomarse en el suelo, inconsciente e iba perdiendo sus fuerzas
poco a poco.
Entonces empezó a oír voces cantarinas y apagadas por el tiempo llamándola por su nombre.
-Stella,
Stella, ven a reunirte con nosotros
-¿Cómo
sabéis mi nombre? -Les respondió ella -¿Por qué ahora y no hace
mucho tiempo? -cuando oyó última pregunta se sobresaltó porque era
como si saliera del fondo de su alma.
Al decir estas palabras se encontró junto a un grupo de ancianos de barba blanca con túnicas. Al mirar sus pies vió que llevaba precioso vestido azul celeste a juego con sus impactantes ojos.
-Stella
llevábamos tiempo esperando a que llegase este momento -Le dijo el
grupo de ancianos.
¿Por
qué llevabais tanto tiempo ansiando este día? ¿Quiénes sois
vostros?
Porque
tú eres la única capaz de salvar el mundo al que tanto amas -Le
respondieron ellos -ya que en tu interior está el poder de Handerc.
Nosotros somos los magos que te han estado cuidando y protegiendo
todos estos años -Antes de que ella pudiera preguntar que era el
poder de Handerc uno de ellos le respondió -Según cuenta la leyenda
el poder de Handerc sólo son capaces de poseerlo las personas de
buen corazón y pensamiento. La primera persona que tenía este poder
su nacimiento era una joven y preciosa diosa que bajó a la Tierra
para evitar las guerras y traer la paz. Aunque al bajar, nadie sabe
muy bien como, pero murió. Y tú, Stella, eres la viva imagen de
ella. El nombre de ésa diosa era Armonía. Aunque algunos dioses
dicen que tuvo una hija
Al
terminar de hablar uno de los magos vió la cara de la poseedora del
poder de Handerc, se notaba que estaba estupefacta por lo que le
acababan de relatar.
Stella era una joven con unos ojos tan azules como el cielo, de cabellos dorados como los rayos del sol y piel muy blanca, tanto como las nubes esponjosas de verano, aunque, lo que más llamaba era su gran inteligencia, ademas de que era una persona pacífica y de buen corazón.
Poco
a poco la voz de un joven la llamaba desde la lejanía.
-Despierta,despierta,
no puedes rendirte ahora y abandonar tu vida , -e decía de forma un
poco asustada -después de lo que te ha ocurrido.
Todos
fueron capaces de escuchar esas palabras.
-Haz
caso a lo que dice esa voz -le dijeron los ancianos -ya que tiene
razón, debes saber que nos volveremos a ver, poco a poco sabrás
controlar a Handerc-
La
viva imagen de Armonía se despidió de ellos y siguió a la voz que
la llamaba, cada vez que se acercaba la oía con mucha más fuerza.
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